1.5.11

Discurso del hombre abandonado.

Discurso del hombre abandonado
No sé latín,
no sé griego,
No tengo idea que hizo Marcopolo
ni siquiera sé si lo escribí bien.
Tampoco sé de poesía,
lo único que sé decir con verdadera emoción es: Gol!!!!!

Por eso, te digo: Vete con tu poeta!
El sabe del amor, la belleza y se expresa con gracia.
Te puede contar acerca de lo excitante que son las toallas
o como el humo del cigarro camina en el aire,
como ágil y sigiloso cazador de pulmones.
Es todo un Neruda él, habla con tacto, finura
y probablemente intente tirarse a tu sobrina pequeña.

Por lo mismo, insisto: Vete con tu filósofo!
Deslúmbrate con su sabiduría, babea como tonta
y carga su ego que pesa tanto como su currículum.
Pídele que te hable de Sartre.
Así pasarás del "Ser y la nada"
a realmente ser nada.
Dile que te hable de amor
y después de recorrer toda la teoría al respecto,
terminará en Socrates y dirá:
"Sólo sé que nada sé"
Ahí notarás que el pobre tipo
no ha sentido nada más cálido que un libro.

Finalmente, te digo: Quédate con tu gran amante!
Ojalá te enseñe "el helicóptero",
"el puente árabe" y "la mandrágora asesina"
(Pon atención en la mandrágora, nunca la hiciste bien.)
Te aseguro que a los dos meses te cambiará por una gimnasta,
más ágil, flexible y boba que tú.
Tendrás tantos cuernos como ramas tiene un árbol
Te pondrás vieja, amarga y arrugada,
y yo me reiré tanto
que no me importará si te fuiste
con uno, dos o tres hombres a la vez.

28.4.11

Premio de consuelo

Mientras tanto, yo me entretengo escribiendo sobre poetas malos y rucias desaliñadas.

26.4.11

El juego

Es simple: Esta vez yo no apuesto. Estoy chato de las apuestas arriesgadas.

Por su comprensión, gracias.

24.4.11

Querida no amiga:

Mientras me hablas de lo mágico que es tu mundo, yo sólo puedo pensar en lo increíblemente vacía que estás.

22.4.11

Por primera vez tengo...

...la sensación de haber sido tantos hombres distintos en tantos lugares diferentes (¿me estoy haciendo prematuramente viejo?)

28.3.11

Otros días

Agradezco profundamente estar soltero

12.3.11

Paralelos

Entonces pensó que en otras circunstancias habría sido un hombre de bien.

-En fin-

se dijo a sí mismo y siguió en lo suyo

8.3.11

Algunos días...

...pienso que esa era la sonrisa que quería ver todas de mis mañanas

1.3.11

Ciertos días...

mandan toda mi fe a la mierda

17.2.11

Cuando tenga un hijo/a...

...de pequeño/a le enseñaré a decir la verdad y cuando crezca le enseñaré a mentir con criterio.

14.2.11

20's

Una pequeña idea empezó a rondar la cabeza de Riera. Al principio partió como una tonntera, pero pronto se convirtió en una preocupación mayor. El poeta dejó de comer dormir para pasar sus tardes y noches frente a una pizarra con muchos símbolos matemáticos. Pronto el roñoso departamento empezó a llenarse de libros acerca de probabilidades, ecuaciones, estadística y otros similares. La Rucia, quien siempre supo lo "especial" que era Riera, había empezado a preocuparse por la cordura del hombre, ya que cada vez que le preguntaba en que trabajaba él ponía cara sepulcral y cambiaba de tema. Decidió entonces seguirlo a todos lados. En cualquier caso "todos lados" era sólo hasta la biblioteca, donde el nombre de Riera aún resuena por ser el único en leer todos los libros de matemáticas disponibles.

Luego de diez días, una Rucia ya histérica decidió comenzar a dormir en el sillón por si Riera se desmayaba o si había que evitar que saltara por la ventana. Esa noche la despertó una respiración agitada y un Riera emocionado que intentaba explicarle una complicada ecuación en un lenguaje que ella no entendía. Todo lo que logró comprender fue su frase final.

-Es improbable, pero tú si estás aquí-

10.2.11

20's

-Rucia, ¿Estás despierta?-
-No-
-¿Quieres escuchar una historia?-
-No-
-Quiero llegar a viejo contigo-
-¿Esa es tu historia?-
-Esa es-
-Eso no es una historia-

Sin dejar de darle la espalda, la Rucia sonrió y se acomodó entre los brazos de Riera. Siguieron durmiendo así hasta que entre ambos sumaron una cantidad enorme de años y arrugas.

7.2.11

20's

Tanto en las noches como en los días, un calor más propio del trópico que de estos lados del planeta inundaba la pieza de Riera. El tiempo había pasado por él y no recordaba si ya había muerto o no. Los hechos le indicaban que esta hipótesis tenía cierto grado de plausibidad, ya que aún mantenía largas conversaciones con su difunta esposa, pero especialmente porque se había vuelto famoso, algo que le suele suceder a los artistas muertos con más frecuencia que a los vivos. Por azares del destino su obra coíncidía en ciertos tópicos con la una corriente europea que era post-algo, lo que la hacía "única e interesante" para la comunidad intelectual, la cual sólo ocupa esos calificativos para algo que tiene mediana coherencia lógica y no comprende bien, pero todos dicen entender y admirar. Riera estaba en la cima, ganaba millones por no hacer nada y la prensa interpretaba como manifestaciones políticas aquellos eruptos que no retenía sólo porque tenía las mandíbulas muy viejas.

3.2.11

Breves

En aquel segundo eterno de la caída de su silla, recordó como había llegado a ese momento y lugar. Cerró el resumen con un sentimiento de conformidad que era completamente incoherente con el montón de carencias que había vivido.

Murió apenas su cabeza tocó el piso.

Paralelamente, en la mesa de al lado

En su siempre inadecuada misericordia, Francisco decidió no dejar caer su afilada lengua en la entrepierna de Alicia, tal como ella deseaba. Buscó una excusa medianamente creíble (tampoco le importaba mucho si ella la creía o no) para justificar su falta de interés y salir de aquella cita perfecta, pero carente de contenido emocional verdadero. Ambos habían ido por no estar solos y, aunque la pasaron bien juntos, dicha condición predecesora limitaba la capacidad de encuentro de ambos. En un mundo paralelo, donde ninguno de los dos cargase mochilas tan pesadas la conexión habría sido tan estable como las promesas de Francisco y tan duradera como el resto de las relaciones de Alicia.

31.1.11

Rara lógica

Entre sus alegatos burdos descubrí que no puedes llevar en el alma mensajes que a nadie le interesa recibir. Así me saqué de encima mis propios alegatos burdos.

15.1.11

Ciertos días

Te hacen recuperar súbitamente la fe

12.1.11

Algo ebrio

Quisiera que me hubiese querido como yo la quería. Tb quisiera poder escribir mi blog sin consideración a nadie y sin miedo a dañar sentimientos ajenos. Quisiera que esa idiota estuviese aquí, esperando verme dormir. Me hubiese gustado que no fuera tan rehueona y que hubiese cachado que su felicidad era yo. Por último, quisiera dejar de ser tan reweón para seguir pensando que mi felicidad era ella.

Egoísta de mierda, lo diré una y mil veces.

9.1.11

Amén

Te entrego ese sentimiento de haber perdido algo importante. Es más que claro que no soy yo quien debe tenerlo

29.11.10

Rabia

Ese bichito crítico que te taladra el ojo cada cierto tiempo. El olfato ya te indica que algo anda mal con el mundo. La lengua se vuelve espada.

Probablemente ya dicho por alguien

Vivir es el acto de sobrellevar constantemente la incertidumbre.

27.11.10

Losers and winners

Ayer, luego de sentirme todo el día un perdedor, noté que la diferencia entre un loser y un winner no son los resultados que obtiene, sino la disposición a rendirse/luchar que muestra cuando la vida es una mierda.

Dormí mejor anoche, pero no del todo bien.

24.10.10

Azar

Al fin y al cabo, todo lo define el azar.
No es tan malo como parece.

22.10.10

Filosofía del cotidiano (light)

Cada cierto tiempo escucho una canción en inglés que me agrada mucho. Nunca puedo memorizar la letra lo suficiente para buscarla. Decidí disfrutarla en vez de retenerla, aún sabiendo que no la escucharía nunca más. Tuvo más sentido así.

17.10.10

Destino

Hoy vi al menos 4 autos con un foco menos. Ante cosas así te preguntas si es mera coincidencia o es alguna clase de señal escrita entre líneas.

Es mera coincidencia

17.9.10

Problemas concretos, soluciones simples

Drams: Dios necesita un psicólogo, así no haría tan mal su pega...
Sunshine: Mándale tu currículum

13.9.10

Fratricidio

Hoy, luego de hacer la maqueta de mi hermano menor y que mi hermana se llevó mi pase a la sexta región, pensé que después de mi nacimiento mis padres tuvieron una mala racha =)

9.9.10

Drams presidente

Si ud. vota por mí, subsidiaré sus visitas al motel

5.9.10

Revelación

Y de pronto comprendí porqué es tan popular solucionar los problemas a palos.

También ratifiqué mi percepción de que hacerlo es la manera más fácil de matar la relación con alguien.

28.8.10

=)

Así con convertirse en mi felicidad cotidiana (y psicopatear constantemente mi blog)

Filosofía del cotidiano

Recordad: La vida sigue...si o si

24.8.10

Tarjeta amarilla

Seba: Javi pone el 4
Javi (en pieza de Seba): No termina lo que estoy viendo, Salfate puede esperar.
Seba: ¬¬

18.8.10

Fe

(Sobre internet)

Yo: Pero mamá si esto es un mundo, el computador me da todo lo que necesito
Mamá: No te lo da todo, hay algo que te falta...
Yo: ¿Qué cosa?
Mamá: Fe
Yo: A ver, déjame goglearlo...

11.8.10

Conectividad

Mi vida resumida correctamente en 2 líneas, vía msn

10.8.10

Duda razonable

Si uno de nosotros se muere...¿igual defiende en la misma fecha? (Mena,2010, acerca de la defensa de tesis)

Filosofía del cotidiano

Las promesas de eternidad están condicionadas a la mantención del contexto en que fueron hechas

25.7.10

Q/A

Hoy en la micro.

Un niño a su madre:

Q: Mamá, ¿Por qué la luna está cerca de las montañas?
A: (Niño se responde a sí mismo) Debe ser porque es el último día de las vacaciones de invierno.

23.7.10

Q/A

Q:¿Qué hace un psicólogo en su tiempo libre?
A: Ver series de psicólogos

Pensamiento adjunto: maaaaaal

20.7.10

Un día...

...en un hogar de menores, un niño me preguntó si mi pelo era en realidad una peluca

19.7.10

Estabilidad

He logrado la estabilidad económica... soy establemente pobre

17.7.10

Equivalencia

Sentirme tranquilo = raro, pero agradable

12.7.10

Cada quién cava su propia tumba...

...y yo, ciertamente, me aburrí de andar con la pala al hombro.

11.7.10

Q/A

Q: ¿Por qué la dedicatoria de la tesis es tan corta?
A: Supongo que para las cosas importantes basta con pocas palabras.

9.7.10

Correlación

No es que me gusten los problemas, es que ellos y yo solemos tomar los mismos caminos

7.7.10

Q/A

Q: Seba ¿Cuándo vas a terminar la tesis?
A: El día de la Vuvuzela

Q/A

Q: Está lloviendo y me aburro ¿Qué hago?
A: Cuenta las gotas de la lluvia

Comúnmente, los agnósticos y ateos hablamos harto de Dios

Irónicamente, Dios (si existe) debió ser el primero en cachar que la eternidad de las cosas era un gran sin sentido.

6.7.10

=)

Me alegra que te hayas quedado.

4.7.10

K.O.

En momentos como este, se hace obvio que debes reparar el desastre antes de seguir.

En conclusión

No era indispensable o siquiera necesario, tal como yo creía. Supongo que esperaba demasiado.

29.6.10

Problema

Mi gran problema en la vida es mi tendencia a las redundancias.
Mi gran problema en la vida es mi tendencia a las redundancias.
Mi gran problema en la vida es mi tendencia a las redundancias.
Mi gran problema en la vida es mi tendencia a las redundancias.
Mi gran problema en la vida es mi tendencia a las redundancias.
Mi gran problema en la vida es mi tendencia a las redundancias.
Mi gran problema en la vida es mi tendencia a las redundancias.
Mi gran problema en la vida es mi tendencia a las redundancias.

28.6.10

Filosofía del cotidiano

Creo haber escuchado en una película el concepto de "Punto de no retorno" y me quedé pensando en la inevitabilidad de un determinado final una vez traspasado cierto límite o realizado tal acto. En síntesis, tortura mental gratuita y un montón de sinapsis malgastadas.

25.6.10

Humanismo puro

Ni en los recuerdos ni en las expectativas. Sólo existe el beso que estoy dando y con eso basta.

22.6.10

Ni tan ciego ni tan idiota

A veces pienso que no tenía idea como amar y llevar una relación con alguien. No obstante, lo intentó todo lo que pudo. Debido a ello, aunque no se podía ser feliz así, reconozco que ninguna otra ha hecho tanto por mí.

Una rara versión del viejazo

Creo que la frase que más he escuchado este año de las mujeres es "me confudes". En otros tiempos hubiera considerado eso como indicador de un buen período. Hoy, en cambio, sólo me hace notar lo cansado que estoy de la incertidumbre y la indecisión.

21.6.10

Solsticio de Invierno

Como todo buen pagano, espero contar esta noche con la bendición de la Diosa y el Dios. Eso del renacimiento suena bien.

19.6.10

Ataque de Sinceridad

Sabía que mentía cuando te dije que nuestra amistad no se vería afectada si pasaba algo entre nosotros. En todo caso, sé que no me creiste. Eso expía en algo mi culpa.

18.6.10

Ja!

Teóricamente, dejar ir las cosas es simple. El problema eterno de llevar la teoría a la práctica es que las cosas nunca ajustan como debería ser.

Enorme

No sólo pienso en mí, sino que también pienso en mí. La diferencia entre ambas cosas es enorme.

10.6.10

20's

Riera pensó que la Rucia se quedaría por siempre. No contó con los imprevistos del camino. Desde su partida, la palabra extrañar se leyó repetidamente en sus poemas. Puede que sean sus mejores obras, pero obviamente no fueron las más queridas por él. Le gustaba escribir malos poemas para la rucia, pues se convertían en la alegría o pelea semanal de su relación. A veces eso me hace pensar que se convirtió en el peor de los poetas a propósito.

3.6.10

Status quo

Era el desajuste todo lo que necesitaba para recuperar las ganas de morder la vida


(Los días siguen siendo fríos)

30.5.10

Iluso

Tengo esa sensación de que el karma me está agarrando a patadas en lo hocico

Solución

Y supongo que a veces sólo queda sentarse a mirar como los autos se llevan el tiempo

25.5.10

Declaración pública

Debo reconocer el profundo temor que me provoca mi blog

1.10.09

Hoy

Hoy me pasé el día pensando que el infierno son los otros.

22.3.09

Segundo escape

La rabia vuelve y sé que no es signo de inmadurez, sino de humanidad. Como si la conformidad fuera un estado apropiado. No es agradable pensar en la inutilidad del esfuerzo o el deseo. La equivalencia no siempre se cumple y, por lo general, para mí está bien. Es un estado azaroso ser humano y aún sabiéndolo no hay daño. Casi siempre no lo hay. Me gustaría que el deseo alcanzara para cambiar el mundo. Sé lo infantil que es, pero siento cierta liberación al sentir de esta manera. Algo tiene importancia en este mundo posmoderno (donde nada importa y basta con mirar hacia el lado para ser feliz). Resignación. Me ronda la cabeza esa palabra. Estaba demasiado acostumbrado a ella. Como sea, desear algo es mi derecho y a la vez, mi problema. Un mal hijo, pero indisolublemente mío, por lo cual siento una especial satisfacción al vivir con él.

21.3.09

Espero

De golpe maduro y la rabia se va... sigo esperando, como desde hace muchas noches.

31.10.08

EQZ

Mente en blanco, vida en colores menos vívidos de los que quisieras

Medio metido en un bosque, la marea se lo lleva. Se marea y vomita insultos. Perdigones varios se esparcen hacia el cielo. Matan algunas nubes y siguen de largo. Al menos aún tiene lengua. Dispara y dispara con ella. Se entretiene durante horas en eso. Manos cortadas. Sólo una lengua. A ratos se queda sin municiones, recarga. En este momento sólo queda él y su pecera. El bello cubo donde ha vivido desde antes de nacer. ¿Que más mundo necesitas en tu esquizofrenia encubierta? Nadie ha visto el brote psicótico, porque nadie se ha detenido a mirar. Así que el hombre dispara tranquilamente cada noche a las nubes, por si a alguien le interesa la rabia que grita. Es noticia que va a dar a la basura con el resto del sombrante."No hay nada","No hay nada","No hay nada" grita en disparos continuos. "No existes" le responde el eco.

Screaming

No resulta nada.Espero. Eso en realidad no arregla nada, puedo esperar cuando la situación está bajo mi control, pero ya hace bastante no tengo el control de nada y no puedo recuperarlo. Espero. No puedo ceder a la ansiedad y romperme. Entoces sigo esperando. Busco explicaciones, las busco una y otra vez. Espero y recuerdo cuando dije esa mierda de que esperar es hacer algo. Espero y reviento en pequeñas explosiones mentales, en vez de botarlo todo de una sola vez. Espero y descargo. Me cuesta creer las cosas vividas. Espero y deseo. Me siento y deseo. Intento tomar las riendas de cualquier cosa, para que me lleven a cualquier lado que NO sea aquí. Miro alrededor y no hay nada, nada porqué esperar. Una vez más todo salió mal. Espero creer en mejor suerte para la próxima, porque en estos momentos no lo creo. No hay ases de luz. Hay de todo, menos la mierda que busco. Una luna y un planeta cercano a ella. Es lo más parecido a algo hermoso que he visto hoy. Son las 9 y 30 de la noche y todas las ansias de cambiar las cosas se fueron a la mierda.

9.10.08

Demasiada cursilería

En lo profundo es simplemente el deseo de escribir sin temor. Escribir con total soltura versos culposos sin hacerse cargo de ellos, porque no hay culpa en la narrativa. Ese era el punto ha entender por parte de ambos. Sllenciando intentábamos no hacernos daño y el dolor quedaba dentro, para algún día, en una estación de metro o sobre una cama, salir en un llanto de desahogo. Nos pasa de neuróticos, por no reconocer lo básico del instinto y auto-solicitarnos, por la felicidad del otro, algo que no podemos entregar. Irónicamente, la felicidad no está en nuestras negaciones, sino en la aceptación de sí mismos con la resposabilidad que ello conlleva. De esta manera, la palabra central cambia: ya no es culpa, sino responsabilidad. Así pasa a ser la responsabilidad por sí mismo el valor esencial de la responsabilidad por el otro. La aceptación del sí es responsabilidad que trae libertad. Eso es lo que necesito, libertad de sentir, más que liberad de acción, porque no deseo que nadie espere más de mí además que lo que quiero dar. Quizás así sepa donde deseo estar sin más bamboleos emocionales, provenientes de mis propias restricciones más que de las impuestas, porque nadie me exige nada. Libertad será sabiduría, sabiduría será paz y ésta será felicidad. Respirando y asumiendo que así se dará un orden adecuado a la vida donde todo estará bien o al menos tendrá un lugar adecuado.

26.9.08

Agua

Porque la idea es no abrazar nada. Hay bastante a que aferrarze, pero no hay forma. No se intenta abrazar el agua, se le deja escurrir, se bebe un poco y ella corre. Así tiene que ser con el agua y no queda más que aceptar que las cosas sean así. Enteder que si el agua no se va morirá el bosque y si el agua no le da vida, ella también morirá. Entonces ¿Por qué negarle explorar todos sus estados? Yo soy tierra, ella no es como yo, estamos relacionados, sin duda, pero es mucho más fácil maravillarse con ella que conmigo. Me conoció en el bosque, donde se expresaba en todas sus formas. Era copos de nieve que me sonreían, mientras jugaban a ser idénticos. A ratos la veía como llovizna sobre las plantas y en las noches me arrullaba siendo lluvia. Tierra, soy tierra, como agua, ella es agua. En algunas plantas nos veremos, en las avalanchas rodaremos y en el desierto seremos extraños. Me atesorarás en las islas como yo a ti en los oasis. Al final correrás por mí en forma de río, tal como tiene que ser.

19.9.08

Neblina

Sientes miedo. Sientes miedo mezclado con ansia de no sabes qué. Te gustaría que existiera Dios para saber que es lo correcto. Te gustaría que la reencarnación existiera y ser la reencarnación de Cortázar. Te gustaría que los pendejos sin talento dejaran de creer que lo tienen. Amarías la claridad que nadie puede darme y te gustaría vivir en un mundo más sencillo, menos caótico. Pasar de escritor llorón a un bohemio medio héroe y muy ebrio. También desearía que mi tema no siempre fuera ella. Desearía escribir del mundo, pero claro, no se puede si no conoces el mundo. Por eso resulta más fácil escribir del dolor o del amor, porque es fácil que te envuelvan. También hay mundo envolvente, pero de él no hablas porque desconoces de que se trata. Sientes no haber tocado ni vivido lo suficiente. Otra vez tratando el dolor de forma poco fina. Quieres más para escribir. Necesitas algo que morder.

23.8.08

...

Gritar y transmitir el agudo chillido que me parte la cabeza

Es horrendo

Como si fuera fácil para mi

22.7.08

Muerte

Con muertes diversas y vidas límites. Algo debe tener sentido, algo me debe quitar el aliento además de ella. Tiene que haber suspensión en el estado de gracia y una forma ancestral de mantener el extásis, más allá de unos segundos.

Sé que no hay, es demasiado obvio que no soy el primero en buscar el límite

Ícaro al caer se reía

15.7.08

Super Puzzle Bobble


Pensar en unos cuantos rincones dispersos en el círculo. Jugar Puzzle Bobble e imaginar las versiones alternas de mi vida, donde las decisiones me han llevado a lugares, sensaciones y muertes distintas. Hacer la vida entera de otra manera. Engañosamente tentador, porque es inalcanzable. Mala ilusión. Ilusión barata. Cuento mal escrito con nudos sin atar. Líneas argumentativas que murieron de manera poco delicada, clausuradas con el cierre menos prolijo que habia a la mano. Pero hay un orden que une cada final mal escrito...No, en realidad no lo hay, te lo imaginas en el caos y trazas un as de belleza entre un montón de hechos inconexos. Le das forma y lo cuentas como propio. Al revés también sirve, le das propiedad y lo cuentas. Aparece ella como sombra en cada línea. Me muerde y arrincona, las líneas se unen y me atrapan. Cada final barato se mete en mi piel como aguja. Carecen de cabida en cualquier otro lado. Retomo la idea del Puzzle Bobble y cierro con una mala metáfora a propósito: La vida es como el Puzzle Bobble, siempre hay alguien que te dispara a las bolas.

12.5.08

Lobos

Porque ante al inmensidad se siente frío. Y no hay mucho por hacer cuando sabes que durará suficiente tiempo como para destrozar la moral. Necesitas perderte en la montaña para refugiarte junto a los lobos. Quizás ellos te adopten. Quizás sus aullidos se transformen en tu grito. Hablando un lenguaje común nos entenderemos. Pon música, déjala sonar fuerte. Así entrará a mi cabeza y deshará la inmensidad. Podré vivir tranquilo, sabiendo que hice las cosas tal cual las sentí en su momento. Por el momento no quiero nada más que no ser yo.

9.5.08

Animal

Animal sin instinto. Apátrida. No hay nada para ti, excepto un sol lejano y una bandada de pájaros que pasará sólo para cagarte. Vete. Llena los intestinos de vez en cuando con comidas que te enfermarán, vomita y al final del día sigue igual de hambriento. Animal penoso, mala copia del resto de tu raza.

El silencio de Riera

El poeta se quedó en silencio. Todos lo tomaron por sabio desde ese momento. Se tejían historias divinas acerca de su mutismo. La tradición popular decía que el día que recuperara el habla moriría.

23.3.08

Copas rotas

Y fue pensar en distancias. No había punto de equilibrio o plano en el cual cualquier competencia pareciera justa. Todo lo sabido alcanzaba niveles de evidencia abismantes. Me pregunté si tal vez ella lo vería tan claro o si al menos sabría de la certeza que sentía. Era imposible que no lo viera. No había temor, pues no había objeto de miedo. Las distancias son muchas y todas a mi favor, tanto que decirlo no es vanagloria barata, sino el reflejo de la comparación de dos personas con una serie de elecciones distintas marcadas por el olor de ambos, donde era imposible dejar de percibir cual era la colonia barata.

16.3.08

Sensación de domingo

Más que un verdadero malestar, resulta ser un malestar cansado. Todo es un horno que te asa y aletarga, te llena de aire fétido los intestinos y te quema por dentro. Molesto por donde se le mire. Lo bueno es saber que sensación se irá en cuanto cierres los ojos y el domingo de paso a un lunes con sabor a café mañanero y una oportunidad por delante.

8.3.08

En fin...

Soy charcha (No, miento, no lo soy, lo digo solo para que esta entrada suene un poco más humilde), pero es bueno saber que en internet hay un fotolog de algún conocido de antaño que me tire en la cara su decadencia...que es mucho más profunda que la mía




=)

15.1.08

asdasdaasdasd

Macetas pesadas que caen. Un cráneo va junto a ellas y al tocar el piso su mandíbula salta varios metros y queda intacta. ¿Qué puedo decir? Esta es la magia. The magic sell's of you. A la mierda si está mal escrito. Serán (seremos) pasajeros de trenes muertos, descarreados a la vida. Al fin y al cabo no existen ni buenos ni malos, sólo vida corredora (de pajas?), rápida; la garrapata perfecta que espera el turno para caer sobre lo inórgánico. Pero lo biológico no es lo mío. Quizás lo social, pero teñido, en azul, verde, rojo o mejor, sólo plomo. Plomo, balas, color de mierda. Es un gran "depende". Otra psicología más en un mundo atestado de ellas. Más antigua que las oficiales. Rodeada de matices que me impiden saber cuál eres tú si no mantengo la cabeza fría, si no abro bien los ojos, para ver antes y ahora. Para simplemente ver lo que hoy es obvio y el problema no está en lo obvio, sino en el hoy. Hoy no es ayer (gran deducción. Un Nobel para mí) todos los días detrás de hoy serán ayeres degenerados, sangrientos, orgiásticos, pero con sabor a nada. Grasa insípida, porque faltabas tú y te habías llevado parte de yo. Entonces la entrega total, la rendición absoluta de la últimas defensas es un imperativo, pero requiere un harakiri final, de introducción lenta de la daga para poder saborear el gusto a muerte, para botar la mala bilis y los humores restantes. Vomitarme la ropa y curar la ceguera sanguinaria. Es dificil de explicar como uno se acostumbra a la oscuridad y ver se tranforma en un acto doloroso. Pero la entrega, el doloroso suicidio aparece como la luz al final de nuestros laberintos (si querida! también tengo uno!) Deajaré que me mates si quieres (no querrás) y que me condenes a la ceguera (no querrás) Toma la espada. Blándela sobre mí (no querrás). Acaricia mi pelo con el filo. Así amor. Te confiaré mi vida y lo que pase después de la muerte con tal de matar la ceguera. Lo querrás.

6.1.08

20's

Sorbeteaba su mariscal y abrazaba su abrigo de animal desafortunado. Me miraba con sus ojos destrozados por el humo del cigarro y con cara de odio. ¿Qué iba a saber yo que le molestarían mis versos? Yo quise halagarla, aunque quizás rememorar su pasado de burdeles y libertinaje en público no fue una buena idea. Enrojeció mientras trataba de hacer poesía en el momento con ella como centro. Pero causó más risas que emoción y ella se paró y se fue. Aún sabiendo que todo lo que decia era para ella. Me mira y sin hablar me dice: Calla Josefino, calla.

5.1.08

20's


Riera -al igual que yo- se encontraba intrigado por la procedencia de las imágenes oleográficas dáctiles. Supuso que eran otro truco del famoso Mago Caprianni heredado quien sabe como por la Rucia. Estaba muerta y su imagen podía moverse y olerse. Cada noche sostenía largas conversaciones con ella, llegando a comprenderla mejor que en vida. Era cuestión de colocar los cristales en las posiciones marcadas con su sangre para volver a verla. Cuando el entendimiento fue total entre ellos, Josefino decidió lanzar los cristales al mismo río donde esparció sus cenizas. Era hora de dejarla ir. Fue breve al despedirse de ella, pues ya no había que decir. Se entristeció mucho cuando intentó abrazarla y recordó que eso iba más allá que el poder de los cristales.

4.1.08

20's- "Osos comunistas"


Riera murmulló unas palabras: Queso? que es eso? mumullos destellantes, detrileantes, galopantes, destartados....Qué hace de aquellos caballos bestias tan especiales? "Su linda dentadura" relinchaba mi rucia "Dónde puedo hayar osos grises para parcahar mis abrigos?" preguntaba, "Puedes encontrarlos en Norteamérica. Allá esta lleno de ellos. Se pasean por las calles como acá se pasean los perros". Sin creerme una palabra me contrapeguntó: "Y cómo lo hace la gente para conivir con ellos?" "Tienen un trato" le dije "Ellos los dejan pasearse por su calles y hacer lo que quieran y los osos se comen a los comunistas" Esther se rió y luego me golpeó "suavemente" la cara (suave para ella, pero no para mi), porque recordó nuestra gran cantidad de amigos comunistas.

20.10.07

20's

Las velitas honoríficas se hacían pocas y las métricas, antaño poderosas, eran destilado de pasado. Se te murió Esther, Josefino. No hay más poesía al andar, porque lo cotidiano se desaliñó. Huele a tallo mojado y todos van de negro. Un paro cardíaco y la vieja se me fue. Se me fue. Se me jue. Ahora es angelito y lo que me dejó ocupa un espacio en lo más alto del callejón más antiguo del cementerio general. Mi vieja, ya cana por los años no aguantó más. Se cierran los libros, ya no hay más tinta para la poesía.

11.10.07

20's

Una curiosa anotación de Riera que luego me sonaría ha frase dicha por otro, sin poder identificar hasta hoy quien: ...y como dijo el Muerto Sánchez: "ojalá haya algo más allá de la vida"

25.9.07

Nva Entrada

Ya debes haber leído entre líneas que te amo hace bastante =)

24.9.07

Josefino Riera

Josefino Riera

José fino reirá

Dn. Josécito riera

José, fin o reir, ah?

"No sé" fino Riera

No ser fino Riera

No buen hijo Riera

Poetiso Riera

Pepino riera = La tienes del porte de un pepino, Riera (Esther)

¿Reirá el poetiso?

Enfermizo Riera

Canosino Riera

¿Abuelito Riera?

Fiambrecino Riera

11.9.07

Debilidad (Saiko)

Soy tan humano como los demás,
y me cuesta decir la verdad,
ver mi relejo,

No, tuve fuerzas para derrotar,
mi vacío, mi debilidad,
estaba lejos,

Y ahora voy, comenzando a caminar,
aprendiendo a respirar,
estaba ciega,

Voy, cargando con mi cruz,
ya puedo ver la luz,
te veo en el final,
de mi camino,

Y hoy, que comprendo por que ya no estas,
he sentido la necesidad,
de estar despierta,

Y yo doy, lo que quieran por recuperar,
el amor que no supe cuidar,
es mi castigo,

Sé que soy, ajena a su verdad,
peligro a lo normal,
huelo sus miedos,

Voy, viviendo un día más,
luchando por ganar,
a mi debilidad,
y estoy de regreso...

8.9.07

20's

"Nunca olvidaría a Esther. Nunca dejaría de amar a Esther. Sólo después de dos años me di cuenta que la redención que esperaba no llegaría y ella no sería borrada de mi cabeza por otra que me robara el alma. El túnel era sin final. Todo lo vivido se me integraría y no podría cambiarlo, sino que debería aprender a vivir conmigo. A llorar de la rabia, a odiarme, a odiarla, a odiar el tiempo y la inexperiencia. Entender que un pasado de mierda no se borra, sino que se hace parte de uno. Uno es pasado viviendo en el presente. Porque lo antiguo se le ha metido entre las ropas y cambia el tono en que saludo y los gestos con los que me despido...y ella está inserta más allá de mis ropajes"






Josefino Riera, 1924

"Como si el mundo se moviera por la razón"

pg 23, párrafo 2

30.8.07

20's


...Riera, remedo de hombre. Nunca supiste cuidar de la rubia Esther como se lo merecía una ramera como esa. En vez de hacer lo que todos hicieron con ella la miraste con ojos eternos. Le regalaste tus mejores poemas (aún siendo los mejores tuyos, seguían siendo malos) y la cobijaste en vez de golpearla. Llorabas un par de horas porque ella siempre se escurría de tu cama antes del amanecer, pero seguías recibiéndola bajo tu techo cada noche con un café en el velador, aún cuando el olor de otro en su piel fuera más fuerte que el tuyo...

16.8.07

20's

A todos los presentes no les cupo la menor duda. Josefino no era poeta. Era otro cuico más con suficiente dinero para pagar la hora en el auditorio más caro de Santiago. Para los Riera ese fue su intento final con Josefino. No intentarían que fuera un hombre de bien nunca más. Lo dejarían a su suerte y, si la fortuna les sonreía, lo atropellaría un tranvía por recorrer ebrio la Alameda. No lo odiaban, sino todo lo contrario. Era el hijo predilecto de su médico padre y su largamente apedillada madre. Lo adoraban, pero no había talento alguno en él y todos los Riera, a excepción del propio Josefino, lo sabían.

20's

Esther soltó una lágrima, Josefino dos, Esther tres. Josefino cuatro, Esther cinco...así siguieron sumando lágrimas hasta que se aburrieron de jugar.

30.7.07

20's


Sin duda alguna, su poesía residía en los gestos cotidianos. Esther detenía todo lo que estuviese haciendo para verlo intentar arreglar un reloj o lavar un repollo. Le encantaba la torpeza del hombre, la que al ojo dispuesto a ver resultaba hermosa. Esther siempre estuvo dispuesta a mirar a su poeta, buscando esos toques de belleza pura que Josefino arrojaba al sacudirse la cabeza para botar de su oreja el agua de la ducha. Mientras rompía los huevos del desayuno o bañaba a su maltrecho gato, la rucia solía sonreir, pensando en la próxima brillante estrategia que Josefino usaría para lavar relojes o arreglar repollos.

29.7.07

20's


Con zapatos barrosos y metido en miedos reales con algo de cirrosis y un largo expediente de deudas. Había sido el primogénito de una familia opulenta, hasta que el cigarro lo fumó y el alcohol lo bebió. Había sido orgulloso y orgullo de otros. Hoy era el antiejemplo de su clase, transformándose en icono de los bares de los 20's santiaguinos. Era poeta en un época donde no tenía gracia serlo, porque todos a su manera hacían poesía en un país irreal, ese que las generaciones posteriores añoramos y tratamos de vivir en picadas de malas muerte con viejos escabechados en pipeño, creyendo que estamos a tono con el lugar llevando Nikes rotas.
No, no entendemos el Santiago de Josefino Riera, aquel poeta flaco, medio muerto de hambre y medio millonario por una herencia que jamás le dijeron que tenía, porque temían que se la gastara en parrandas con amigos que no eran amigos, pero servían para festejar. El hombre no se preocuparía de nada serio ni nadie se lo exigiria, porque era su naturaleza ser idiota o genio, según la marea fuera alta o baja. La rubia Esther no tuvo el tiempo suficiente a su lado para domesticarlo y hacerlo uno más en un mundo que se llenaba a goterones constantes de muchos "uno más". Jamás despertó a su lado luego de una noche de sexo magnificente y no porque no lo quisiese, sino porque no correspondía. Era impensable despertar con Josefino y confundirlo con un gesto así, ya que, aunque el no lo aceptara, no era para tener una familia o un trabajo. Había nacido con el don de la poesía y no escribió en su vida un solo verso que valiera la pena recordar...

22.7.07

Marambia (continuación)


…Trenecitos…regresiones…tiempo seguro…infancia…

El pasajero de enfrente, un hombre de mediana edad y obviamente más curioso, llamó al encargado para preguntarle que ocurría.

-Es el espectáculo nocturno.- dijo el empleado.

…El hombre miró con extrañeza al encargado, pero intuyó que no le entregaría más información…la lógica y la formalidad se encontraban demás…Los rieles se armaban frente a los trenes con un ritmo perfecto y eso bastaba…El espectáculo brindado por esos trenes era algo que pocos veríamos, posiblemente reservado para una minoría selecta, de la cual no creía merecer ser parte…Pero allí estaba y eso significaba que era distinto al resto, vería más que otros y disfrutaría de espectáculos como éste, los cuales probablemente me costarían la razón…El precio no sólo era justo, sino que necesario…Ningún cuerdo podría disfrutar de funciones como esta y las que, con acierto, supuse que vendrían…Más adelante y dependiendo del humor del dramaturgo, vería mis miedos con tal intensidad que debería huir de la sala asqueado, mutilado y sangrante, para entrar a otras donde repondría lo perdido, volvería al pasado y viviría mi existencia tal como escrito la viviera…

Del embobamiento pasé al recuerdo y de él a los primeros toques del olvido. No pude retener los detalles por mucho y me desconcentré en otros asuntos. Reaparecieron las preocupaciones cotidianas y entre ellos la desaparecida Marambia. Habían pasado tres horas y ya era tiempo de que regresaran. Los traería de vuelta con toda la amabilidad posible, aunque si pasaba por vulgar o mal jugador me importaba poco. Me dirigí al bar, pero no estaban allí. Supuse que se encontrarían en los vagones de carga, aprovechando la oscuridad del lugar. Soborné al encargado y me pasee un rato entre maletas y artículos raros. Vi mi maleta, dos lanzas antiguas, jarrones medievales, un arpa tallada con la imagen de una mujer torturada y un felino amarillento, cuya raza no pude identificar. Ya me iba cuando apunte con mi linterna debajo de un piano cubierto por largas sábanas blancas. Me di la vuelta y salí del vagón. No cabía duda de que ahí se encontraban, pero no quería dar un espectáculo frente al sobrecargo. Marambia y Enrique ahora sabían que los buscaba y volverían pronto a los asientos. En cuanto lo hicieran me correspondía actuar. Debía inventar algo aún más osado para vencer al famoso Enrique y tomar su lugar de privilegio en el submundo mohoso y putrefacto que sostiene el esplendor de los artistas.

Veinte minutos después, ambos entraron al vagón. La camisa de Enrique estaba arrugada y el nudo de la corbata mal hecho. En cambio, Marambia venía tan ordenada y limpia como se había ido. No podía dudar de su experticia en la materia del engaño después de tanto tiempo juntos. Me sentí decepcionado de Enrique por su poca finura y me pregunté si merecía la inmensa fama de gran amante que gozaba. Ambos se sentaron sin mirarme y con actitud indiferente. De inmediato me levanté, tomé el pálido brazo de Marambia y la llevé hacia la puerta del vagón. Era mi turno de jugar y demostrar que podía más que el viejo. En los breves pasos hacia la salida pensé en formas amatorias que ella no conociera, pero no encontré. La historia entre ambos era demasiado larga para novedades. Atravesé primero el portal, pensando que mi amante me seguiría, pero no lo hizo. Se soltó e intentó cerrar la puerta lentamente, como dándome tiempo para que la detuviera. Así lo interpreté y puse mi pie para evitar que cerrara por completo. No era mi intención detenerla o rogarle. Las reglas se respetarían, tanto al seguir juntos como al separarnos. Sólo necesitaba saber algo y podría irme.

Finalmente, formulé la pregunta:

-¿Estás segura?-

Bajó la cabeza unos momentos, aunque supongo que se dedicó a recordar más que a pensar. La decisión había sido tomada hace mucho, pero no ejecutada de inmediato. Probablemente, Marambia también buscó alguna forma para realizar el final dialéctico.

…y tampoco la encontró…Asintió con la cabeza y la odié, algo que no esperaba… Aún así saqué mi pie de la puerta. Ella cerró de inmediato… Me alejé del tren y caminé por el largo patio rojo…Un niño…No entendí porqué aún en mis sueños Marambia decidía alejarse…un niño asustado…y entonces pase de odiarla a odiarme…porque me era imposible retenerla aún en el lugar más oculto… una trampa para niños…Era mi deseo y no podía hacerlo patente… un niño asustado en una trampa…porque la contradicción me había comido…El niño no ve solución…el final feliz estaba vedado por donde se mirase…corre la sangre del niño…y en ninguno de mis planos podía mentir como deseaba hacerlo…el niño se entrega a la trampa…

…Esperaba que fuera distinto…esperaba que no fuera…porque era mi sueño y no el de ella…la mentira que permite respirar…recorriendo el vagón maldito, tomando cócteles con Enrique e invocando a los muertos…riendo junto a él…de mi ignorancia, de mi vida a medias…“Te falta experiencia, pendejo” me dijo…y no pude parar de reír, porque el insulto anunciaba alegrías venideras y me pedía un poco más de aguante…era una promesa…que me alejaba de la navaja y el corte en el cuello…una puerta más en el teatro…con mi nombre y el espectáculo que daba por título…sin gracia, final o moraleja…sin Enrique ni Marambia…sólo yo y lo que deja entrever mi sueño…

Marambia

…Rubia de ojos azules…como le gustaban a Hitchcock…en lo personal las prefiero morenas…ella era violinista, pianista y buena amante…Se encontraba confusa y por eso seguíamos juntos…encontramos una disfuncional forma de funcionar…nada menos sano que nosotros…nadie más perdido…Enrique era un escultor retirado cotizado en todo el mundo, uno de los pocos baluartes de un país de mierda…donde los trineos se deslizaban por la caca y los niños jugaban con ella…ni hablar de lo que comían…jajajaja…Yo era un escritorcillo más que se comportaba, olía y vestía como el resto de los de su clase…la insana tendencia a vestir de negro y complicarse la vida porque sí…un tanto inocente y un tanto perverso, al igual que Marambia y a diferencia de Enrique, quien simplemente reía…

Una vez abordado el tren noté las intenciones del famoso Enrique con mi amante. Mientras Marambia conversaba con él, la di vuelta hacia mí y la besé. Arranqué unas gotas de sangre de sus labios y las sorbí, mientras nuestro compañero de viaje observaba toda la escena. Quería recordar a mi competidor la fuerza que sólo teníamos los de veinte y él había perdido hace rato (¡Qué pobre iluso era!). Marambia, un tanto confundida al principio, se complacía de dar aquel espectáculo. Gustaba de Enrique y sabía que éste disfrutaba el show, no porque fuera singularmente pervertido, sino porque en realidad vernos era algo digno de contemplación. Besos, caricias y gestos eran parte de una coreografía inventada sobre la marcha. Precisos como orfebres y espontáneos como novatos. Éramos artistas de un arte inexistente rememorando a amantes de otros tiempos, mucho antes que naciéramos. La técnica era simple: acorralar el pensamiento y disfrutar de la irracionalidad del instinto. Pero siempre por escasos momentos, pues la muerte de alguno terminaría el ciclo. Esta vez murió ella. La sola esperanza fue capaz de matarla, revolcándose entre un temblor sorpresivo y un gemido ahogado cuyo tono conocía.

Tras su muerte me dediqué a observar el paisaje. Pronto me embobé con él y dediqué unas horas a contemplarlo. Pensé en los pintores paisajistas y reflexioné acerca de lo mucho que me agradaría poder retratar esa visión, pero de una manera que no puede lograr la pintura. Mi intención era incluir en el cuadro el movimiento y olor del tren, el sabor de Marambia y la satisfacción que sentía. Me volví hacia mi amante para comentarle lo que quería, pues probablemente tendría alguna idea para lograr ese cuadro y si no, en compensación, su imagen incluiría otro trazo para completar la tela que esbozaba. No estaba en su asiento y tampoco Enrique. Obviamente estaban juntos en otro vagón, posiblemente bebiendo algo en el bar o ya habrían llegado al baño…Pensé en ir en su búsqueda, pero lo descarté de inmediato. La actitud de marido celoso se encontraba fuera de lugar en una relación como la que mantenía con Marambia. Además los tres nos encontrábamos en un juego, donde una acción como esa sería mal vista por los otros participantes. No era la primera vez que jugábamos con un desconocido (o desconocida) y posiblemente tampoco lo era para Enrique, por lo cual, las reglas eran claras y acatadas por todos, o al menos, por aquellos como nosotros.

…Sí…algo de celos sentía…pero los atribuyo al tiempo y no a algún sentimiento por Marambia…la comencé a apreciar porque con el tiempo era la única que se había quedado…si me quería o no era algo anexo…si me lo preguntaba le diría que se fuera…quizás no entendió que le rogaba todo lo contrario y lo tomó literalmente…yo también deseaba escapar…porque sentía miedo…de que se quedara y que se fuera…carecía de lógica, pero así era…si se quedaba tendría que amarla y no estaba dispuesto, conocía demasiado bien sus pecados…si se iba la extrañaría y tampoco lo deseaba…quería un final dialéctico, donde ambas posturas se conciliaran, pero sólo existía en mi imaginación…en realidad, ni siquiera ahí…era una mentira tan descarada que incluso allí me daba vergüenza concebirla…

Intenté retomar mis pensamientos acerca de la pintura, pero no pude. Faltaba la intervención de Marambia para llegar a lo medular del asunto y desarrollar la idea. En ese momento me asustó lo mucho que me había acostumbrado a ella. Aquella no era la primera vez que necesitaba de su presencia para finalizar alguno de mis pensamientos, fenómeno que también vivía ella. Para bien o mal nos habíamos sincronizado y muchas veces actuábamos como un solo ente. Culpé de la situación al tiempo, pues llevábamos juntos más de lo que alguno de los dos imaginó y, probablemente, de lo que debíamos.

…los campos y Marambia en construcción…yo en construcción y Enrique se demuele…las vacas lechosas y Marambia…trocitos de pensamiento inconexos…se busca traductor o un cerebro que pueda funcionar por sí solo…sin ella y la horrible dependencia…el paisajista se pierde esta visión… ¿Quién será el idiota que no podrá entrar al baño por culpa de los amantes?…Nada más narcisista que hacer el amor frente a un espejo…demasiado tiempo conociéndola…demasiado…poco…nada…pinta los trigales con cuidado, usa el amarillo más oscuro…conserva el sabor a Marambia…siento celos…¿podrías retratar esos también?...

Atardeció y oscureció profundamente. Mis compañeros de asiento aún no regresaban y mis pensamientos seguían inconclusos. Un pequeño silbido me desvió de ellos. Era un tren de juguete que se encontraba bajo mi asiento y se dirigía hacia el pasillo. Aparecieron varios más, desde distintos lugares del vagón. Había de distintos tipos, diseños y colores. Estaban los clásicos, como salidos de películas de vaqueros, modernos, ultramodernos en monorriel y también estaban los que aún no se han creado. Todos poseían una particularidad hipnotizante: los rieles se armaban ante la venida del tren, desarmándose cuando pasaba y reconstruyéndose para continuar la vía. Eran pequeños trozos de durmientes que se repetían, permitiendo que los trenes se movieran de manera más libremente que los reales. Las diminutas máquinas estaban hechas con maestría. Los detalles se encontraban completamente logrados, de tal manera que los trenes a vapor dejaban una estela de humo tras de sí y se movían proporcionalmente más lentos que los eléctricos, dando la impresión de ser trenes pequeños, en vez de meras réplicas a escala.

15.7.07

No tengo ganas de hablar-t


Con la atropellante necesidad de escribir, de creerme Cortázar y describir mis paseos con la Maga, de ver puentes franceses, crear palabras y creer en el guión por escribirse, determinante de todos y que me asegura la inexistencia de la casualidad. Con juegos constantes y avances retrocedidos. Ires y venires de Maga en los labios, expresada en palabras sin sentido completo, que lo adquieren sólo al final de la tarde, cuando te paras del rincón del vagón y miras hacia atrás la partida del tren está por partir y yo invento cuentos de una línea con cariños que siempre acaban mal, porque no sé contar historias que terminen bien. Me descolocan sus finales, me parecen cuentos abiertos que puede llegar cualquiera a reescribirlos. Son puentes hechos de palabras y cuerpos girando con mentes a ratos pérdidas, buscando un norte o una brújula menos imperfecta que el simple sentido común. Aquí me encuentro contando una historia que no lo es, jugando con la oposición con la fuerza de los tirones de pelos y ojos hechos de deseos latentes, visibles en cada pestañear. En ellos veo una risa juguetona y me detengo a esperar. Esperar que creas en el silencio y que estaré ahí en el momento exacto de la muerte transitoria, devolviendo el tiempo hasta la estación de metro donde te encontré unas horas atrás, en un andén atestado de polillas comedoras de trenes y poemas de bolsillo.