29.11.10
27.11.10
Losers and winners
Dormí mejor anoche, pero no del todo bien.
24.10.10
22.10.10
Filosofía del cotidiano (light)
17.10.10
Destino
Es mera coincidencia
17.9.10
Problemas concretos, soluciones simples
Sunshine: Mándale tu currículum
13.9.10
Fratricidio
9.9.10
5.9.10
Revelación
También ratifiqué mi percepción de que hacerlo es la manera más fácil de matar la relación con alguien.
28.8.10
24.8.10
Tarjeta amarilla
Javi (en pieza de Seba): No termina lo que estoy viendo, Salfate puede esperar.
Seba: ¬¬
18.8.10
Fe
Yo: Pero mamá si esto es un mundo, el computador me da todo lo que necesito
Mamá: No te lo da todo, hay algo que te falta...
Yo: ¿Qué cosa?
Mamá: Fe
Yo: A ver, déjame goglearlo...
11.8.10
10.8.10
Duda razonable
Filosofía del cotidiano
25.7.10
Q/A
Un niño a su madre:
Q: Mamá, ¿Por qué la luna está cerca de las montañas?
A: (Niño se responde a sí mismo) Debe ser porque es el último día de las vacaciones de invierno.
23.7.10
Q/A
A: Ver series de psicólogos
Pensamiento adjunto: maaaaaal
20.7.10
19.7.10
17.7.10
12.7.10
11.7.10
Q/A
A: Supongo que para las cosas importantes basta con pocas palabras.
9.7.10
7.7.10
Comúnmente, los agnósticos y ateos hablamos harto de Dios
6.7.10
4.7.10
En conclusión
29.6.10
Problema
Mi gran problema en la vida es mi tendencia a las redundancias.
Mi gran problema en la vida es mi tendencia a las redundancias.
Mi gran problema en la vida es mi tendencia a las redundancias.
Mi gran problema en la vida es mi tendencia a las redundancias.
Mi gran problema en la vida es mi tendencia a las redundancias.
Mi gran problema en la vida es mi tendencia a las redundancias.
Mi gran problema en la vida es mi tendencia a las redundancias.
28.6.10
Filosofía del cotidiano
25.6.10
Humanismo puro
22.6.10
Ni tan ciego ni tan idiota
Una rara versión del viejazo
21.6.10
Solsticio de Invierno
19.6.10
Ataque de Sinceridad
18.6.10
10.6.10
20's
3.6.10
Status quo
(Los días siguen siendo fríos)
30.5.10
25.5.10
1.10.09
22.3.09
Segundo escape
21.3.09
31.10.08
EQZ
Medio metido en un bosque, la marea se lo lleva. Se marea y vomita insultos. Perdigones varios se esparcen hacia el cielo. Matan algunas nubes y siguen de largo. Al menos aún tiene lengua. Dispara y dispara con ella. Se entretiene durante horas en eso. Manos cortadas. Sólo una lengua. A ratos se queda sin municiones, recarga. En este momento sólo queda él y su pecera. El bello cubo donde ha vivido desde antes de nacer. ¿Que más mundo necesitas en tu esquizofrenia encubierta? Nadie ha visto el brote psicótico, porque nadie se ha detenido a mirar. Así que el hombre dispara tranquilamente cada noche a las nubes, por si a alguien le interesa la rabia que grita. Es noticia que va a dar a la basura con el resto del sombrante."No hay nada","No hay nada","No hay nada" grita en disparos continuos. "No existes" le responde el eco.
Screaming
9.10.08
Demasiada cursilería
26.9.08
Agua
19.9.08
Neblina
23.8.08
...
Es horrendo
Como si fuera fácil para mi
22.7.08
Muerte
Sé que no hay, es demasiado obvio que no soy el primero en buscar el límite
Ícaro al caer se reía
15.7.08
Super Puzzle Bobble

Pensar en unos cuantos rincones dispersos en el círculo. Jugar Puzzle Bobble e imaginar las versiones alternas de mi vida, donde las decisiones me han llevado a lugares, sensaciones y muertes distintas. Hacer la vida entera de otra manera. Engañosamente tentador, porque es inalcanzable. Mala ilusión. Ilusión barata. Cuento mal escrito con nudos sin atar. Líneas argumentativas que murieron de manera poco delicada, clausuradas con el cierre menos prolijo que habia a la mano. Pero hay un orden que une cada final mal escrito...No, en realidad no lo hay, te lo imaginas en el caos y trazas un as de belleza entre un montón de hechos inconexos. Le das forma y lo cuentas como propio. Al revés también sirve, le das propiedad y lo cuentas. Aparece ella como sombra en cada línea. Me muerde y arrincona, las líneas se unen y me atrapan. Cada final barato se mete en mi piel como aguja. Carecen de cabida en cualquier otro lado. Retomo la idea del Puzzle Bobble y cierro con una mala metáfora a propósito: La vida es como el Puzzle Bobble, siempre hay alguien que te dispara a las bolas.
12.5.08
Lobos
9.5.08
Animal
El silencio de Riera
23.3.08
Copas rotas
16.3.08
Sensación de domingo
8.3.08
En fin...
=)
15.1.08
asdasdaasdasd
6.1.08
20's
5.1.08
20's

Riera -al igual que yo- se encontraba intrigado por la procedencia de las imágenes oleográficas dáctiles. Supuso que eran otro truco del famoso Mago Caprianni heredado quien sabe como por la Rucia. Estaba muerta y su imagen podía moverse y olerse. Cada noche sostenía largas conversaciones con ella, llegando a comprenderla mejor que en vida. Era cuestión de colocar los cristales en las posiciones marcadas con su sangre para volver a verla. Cuando el entendimiento fue total entre ellos, Josefino decidió lanzar los cristales al mismo río donde esparció sus cenizas. Era hora de dejarla ir. Fue breve al despedirse de ella, pues ya no había que decir. Se entristeció mucho cuando intentó abrazarla y recordó que eso iba más allá que el poder de los cristales.
4.1.08
20's- "Osos comunistas"

Riera murmulló unas palabras: Queso? que es eso? mumullos destellantes, detrileantes, galopantes, destartados....Qué hace de aquellos caballos bestias tan especiales? "Su linda dentadura" relinchaba mi rucia "Dónde puedo hayar osos grises para parcahar mis abrigos?" preguntaba, "Puedes encontrarlos en Norteamérica. Allá esta lleno de ellos. Se pasean por las calles como acá se pasean los perros". Sin creerme una palabra me contrapeguntó: "Y cómo lo hace la gente para conivir con ellos?" "Tienen un trato" le dije "Ellos los dejan pasearse por su calles y hacer lo que quieran y los osos se comen a los comunistas" Esther se rió y luego me golpeó "suavemente" la cara (suave para ella, pero no para mi), porque recordó nuestra gran cantidad de amigos comunistas.
20.10.07
20's
11.10.07
20's
25.9.07
24.9.07
Josefino Riera
José fino reirá
Dn. Josécito riera
José, fin o reir, ah?
"No sé" fino Riera
No ser fino Riera
No buen hijo Riera
Poetiso Riera
Pepino riera = La tienes del porte de un pepino, Riera (Esther)
¿Reirá el poetiso?
Enfermizo Riera
Canosino Riera
¿Abuelito Riera?
Fiambrecino Riera
11.9.07
Debilidad (Saiko)
y me cuesta decir la verdad,
ver mi relejo,
No, tuve fuerzas para derrotar,
mi vacío, mi debilidad,
estaba lejos,
Y ahora voy, comenzando a caminar,
aprendiendo a respirar,
estaba ciega,
Voy, cargando con mi cruz,
ya puedo ver la luz,
te veo en el final,
de mi camino,
Y hoy, que comprendo por que ya no estas,
he sentido la necesidad,
de estar despierta,
Y yo doy, lo que quieran por recuperar,
el amor que no supe cuidar,
es mi castigo,
Sé que soy, ajena a su verdad,
peligro a lo normal,
huelo sus miedos,
Voy, viviendo un día más,
luchando por ganar,
a mi debilidad,
y estoy de regreso...
8.9.07
20's
Josefino Riera, 1924
"Como si el mundo se moviera por la razón"
pg 23, párrafo 2
30.8.07
20's

...Riera, remedo de hombre. Nunca supiste cuidar de la rubia Esther como se lo merecía una ramera como esa. En vez de hacer lo que todos hicieron con ella la miraste con ojos eternos. Le regalaste tus mejores poemas (aún siendo los mejores tuyos, seguían siendo malos) y la cobijaste en vez de golpearla. Llorabas un par de horas porque ella siempre se escurría de tu cama antes del amanecer, pero seguías recibiéndola bajo tu techo cada noche con un café en el velador, aún cuando el olor de otro en su piel fuera más fuerte que el tuyo...
16.8.07
20's
20's
30.7.07
20's

Sin duda alguna, su poesía residía en los gestos cotidianos. Esther detenía todo lo que estuviese haciendo para verlo intentar arreglar un reloj o lavar un repollo. Le encantaba la torpeza del hombre, la que al ojo dispuesto a ver resultaba hermosa. Esther siempre estuvo dispuesta a mirar a su poeta, buscando esos toques de belleza pura que Josefino arrojaba al sacudirse la cabeza para botar de su oreja el agua de la ducha. Mientras rompía los huevos del desayuno o bañaba a su maltrecho gato, la rucia solía sonreir, pensando en la próxima brillante estrategia que Josefino usaría para lavar relojes o arreglar repollos.
29.7.07
20's

Con zapatos barrosos y metido en miedos reales con algo de cirrosis y un largo expediente de deudas. Había sido el primogénito de una familia opulenta, hasta que el cigarro lo fumó y el alcohol lo bebió. Había sido orgulloso y orgullo de otros. Hoy era el antiejemplo de su clase, transformándose en icono de los bares de los 20's santiaguinos. Era poeta en un época donde no tenía gracia serlo, porque todos a su manera hacían poesía en un país irreal, ese que las generaciones posteriores añoramos y tratamos de vivir en picadas de malas muerte con viejos escabechados en pipeño, creyendo que estamos a tono con el lugar llevando Nikes rotas.
No, no entendemos el Santiago de Josefino Riera, aquel poeta flaco, medio muerto de hambre y medio millonario por una herencia que jamás le dijeron que tenía, porque temían que se la gastara en parrandas con amigos que no eran amigos, pero servían para festejar. El hombre no se preocuparía de nada serio ni nadie se lo exigiria, porque era su naturaleza ser idiota o genio, según la marea fuera alta o baja. La rubia Esther no tuvo el tiempo suficiente a su lado para domesticarlo y hacerlo uno más en un mundo que se llenaba a goterones constantes de muchos "uno más". Jamás despertó a su lado luego de una noche de sexo magnificente y no porque no lo quisiese, sino porque no correspondía. Era impensable despertar con Josefino y confundirlo con un gesto así, ya que, aunque el no lo aceptara, no era para tener una familia o un trabajo. Había nacido con el don de la poesía y no escribió en su vida un solo verso que valiera la pena recordar...
22.7.07
Marambia (continuación)

…Trenecitos…regresiones…tiempo seguro…infancia…
El pasajero de enfrente, un hombre de mediana edad y obviamente más curioso, llamó al encargado para preguntarle que ocurría.
-Es el espectáculo nocturno.- dijo el empleado.
…El hombre miró con extrañeza al encargado, pero intuyó que no le entregaría más información…la lógica y la formalidad se encontraban demás…Los rieles se armaban frente a los trenes con un ritmo perfecto y eso bastaba…El espectáculo brindado por esos trenes era algo que pocos veríamos, posiblemente reservado para una minoría selecta, de la cual no creía merecer ser parte…Pero allí estaba y eso significaba que era distinto al resto, vería más que otros y disfrutaría de espectáculos como éste, los cuales probablemente me costarían la razón…El precio no sólo era justo, sino que necesario…Ningún cuerdo podría disfrutar de funciones como esta y las que, con acierto, supuse que vendrían…Más adelante y dependiendo del humor del dramaturgo, vería mis miedos con tal intensidad que debería huir de la sala asqueado, mutilado y sangrante, para entrar a otras donde repondría lo perdido, volvería al pasado y viviría mi existencia tal como escrito la viviera…
Del embobamiento pasé al recuerdo y de él a los primeros toques del olvido. No pude retener los detalles por mucho y me desconcentré en otros asuntos. Reaparecieron las preocupaciones cotidianas y entre ellos la desaparecida Marambia. Habían pasado tres horas y ya era tiempo de que regresaran. Los traería de vuelta con toda la amabilidad posible, aunque si pasaba por vulgar o mal jugador me importaba poco. Me dirigí al bar, pero no estaban allí. Supuse que se encontrarían en los vagones de carga, aprovechando la oscuridad del lugar. Soborné al encargado y me pasee un rato entre maletas y artículos raros. Vi mi maleta, dos lanzas antiguas, jarrones medievales, un arpa tallada con la imagen de una mujer torturada y un felino amarillento, cuya raza no pude identificar. Ya me iba cuando apunte con mi linterna debajo de un piano cubierto por largas sábanas blancas. Me di la vuelta y salí del vagón. No cabía duda de que ahí se encontraban, pero no quería dar un espectáculo frente al sobrecargo. Marambia y Enrique ahora sabían que los buscaba y volverían pronto a los asientos. En cuanto lo hicieran me correspondía actuar. Debía inventar algo aún más osado para vencer al famoso Enrique y tomar su lugar de privilegio en el submundo mohoso y putrefacto que sostiene el esplendor de los artistas.
Veinte minutos después, ambos entraron al vagón. La camisa de Enrique estaba arrugada y el nudo de la corbata mal hecho. En cambio, Marambia venía tan ordenada y limpia como se había ido. No podía dudar de su experticia en la materia del engaño después de tanto tiempo juntos. Me sentí decepcionado de Enrique por su poca finura y me pregunté si merecía la inmensa fama de gran amante que gozaba. Ambos se sentaron sin mirarme y con actitud indiferente. De inmediato me levanté, tomé el pálido brazo de Marambia y la llevé hacia la puerta del vagón. Era mi turno de jugar y demostrar que podía más que el viejo. En los breves pasos hacia la salida pensé en formas amatorias que ella no conociera, pero no encontré. La historia entre ambos era demasiado larga para novedades. Atravesé primero el portal, pensando que mi amante me seguiría, pero no lo hizo. Se soltó e intentó cerrar la puerta lentamente, como dándome tiempo para que la detuviera. Así lo interpreté y puse mi pie para evitar que cerrara por completo. No era mi intención detenerla o rogarle. Las reglas se respetarían, tanto al seguir juntos como al separarnos. Sólo necesitaba saber algo y podría irme.
Finalmente, formulé la pregunta:
-¿Estás segura?-
Bajó la cabeza unos momentos, aunque supongo que se dedicó a recordar más que a pensar. La decisión había sido tomada hace mucho, pero no ejecutada de inmediato. Probablemente, Marambia también buscó alguna forma para realizar el final dialéctico.
…y tampoco la encontró…Asintió con la cabeza y la odié, algo que no esperaba… Aún así saqué mi pie de la puerta. Ella cerró de inmediato… Me alejé del tren y caminé por el largo patio rojo…Un niño…No entendí porqué aún en mis sueños Marambia decidía alejarse…un niño asustado…y entonces pase de odiarla a odiarme…porque me era imposible retenerla aún en el lugar más oculto… una trampa para niños…Era mi deseo y no podía hacerlo patente… un niño asustado en una trampa…porque la contradicción me había comido…El niño no ve solución…el final feliz estaba vedado por donde se mirase…corre la sangre del niño…y en ninguno de mis planos podía mentir como deseaba hacerlo…el niño se entrega a la trampa…
…Esperaba que fuera distinto…esperaba que no fuera…porque era mi sueño y no el de ella…la mentira que permite respirar…recorriendo el vagón maldito, tomando cócteles con Enrique e invocando a los muertos…riendo junto a él…de mi ignorancia, de mi vida a medias…“Te falta experiencia, pendejo” me dijo…y no pude parar de reír, porque el insulto anunciaba alegrías venideras y me pedía un poco más de aguante…era una promesa…que me alejaba de la navaja y el corte en el cuello…una puerta más en el teatro…con mi nombre y el espectáculo que daba por título…sin gracia, final o moraleja…sin Enrique ni Marambia…sólo yo y lo que deja entrever mi sueño…
Marambia
…Rubia de ojos azules…como le gustaban a Hitchcock…en lo personal las prefiero morenas…ella era violinista, pianista y buena amante…Se encontraba confusa y por eso seguíamos juntos…encontramos una disfuncional forma de funcionar…nada menos sano que nosotros…nadie más perdido…Enrique era un escultor retirado cotizado en todo el mundo, uno de los pocos baluartes de un país de mierda…donde los trineos se deslizaban por la caca y los niños jugaban con ella…ni hablar de lo que comían…jajajaja…Yo era un escritorcillo más que se comportaba, olía y vestía como el resto de los de su clase…la insana tendencia a vestir de negro y complicarse la vida porque sí…un tanto inocente y un tanto perverso, al igual que Marambia y a diferencia de Enrique, quien simplemente reía…
Una vez abordado el tren noté las intenciones del famoso Enrique con mi amante. Mientras Marambia conversaba con él, la di vuelta hacia mí y la besé. Arranqué unas gotas de sangre de sus labios y las sorbí, mientras nuestro compañero de viaje observaba toda la escena. Quería recordar a mi competidor la fuerza que sólo teníamos los de veinte y él había perdido hace rato (¡Qué pobre iluso era!). Marambia, un tanto confundida al principio, se complacía de dar aquel espectáculo. Gustaba de Enrique y sabía que éste disfrutaba el show, no porque fuera singularmente pervertido, sino porque en realidad vernos era algo digno de contemplación. Besos, caricias y gestos eran parte de una coreografía inventada sobre la marcha. Precisos como orfebres y espontáneos como novatos. Éramos artistas de un arte inexistente rememorando a amantes de otros tiempos, mucho antes que naciéramos. La técnica era simple: acorralar el pensamiento y disfrutar de la irracionalidad del instinto. Pero siempre por escasos momentos, pues la muerte de alguno terminaría el ciclo. Esta vez murió ella. La sola esperanza fue capaz de matarla, revolcándose entre un temblor sorpresivo y un gemido ahogado cuyo tono conocía.
Tras su muerte me dediqué a observar el paisaje. Pronto me embobé con él y dediqué unas horas a contemplarlo. Pensé en los pintores paisajistas y reflexioné acerca de lo mucho que me agradaría poder retratar esa visión, pero de una manera que no puede lograr la pintura. Mi intención era incluir en el cuadro el movimiento y olor del tren, el sabor de Marambia y la satisfacción que sentía. Me volví hacia mi amante para comentarle lo que quería, pues probablemente tendría alguna idea para lograr ese cuadro y si no, en compensación, su imagen incluiría otro trazo para completar la tela que esbozaba. No estaba en su asiento y tampoco Enrique. Obviamente estaban juntos en otro vagón, posiblemente bebiendo algo en el bar o ya habrían llegado al baño…Pensé en ir en su búsqueda, pero lo descarté de inmediato. La actitud de marido celoso se encontraba fuera de lugar en una relación como la que mantenía con Marambia. Además los tres nos encontrábamos en un juego, donde una acción como esa sería mal vista por los otros participantes. No era la primera vez que jugábamos con un desconocido (o desconocida) y posiblemente tampoco lo era para Enrique, por lo cual, las reglas eran claras y acatadas por todos, o al menos, por aquellos como nosotros.
…Sí…algo de celos sentía…pero los atribuyo al tiempo y no a algún sentimiento por Marambia…la comencé a apreciar porque con el tiempo era la única que se había quedado…si me quería o no era algo anexo…si me lo preguntaba le diría que se fuera…quizás no entendió que le rogaba todo lo contrario y lo tomó literalmente…yo también deseaba escapar…porque sentía miedo…de que se quedara y que se fuera…carecía de lógica, pero así era…si se quedaba tendría que amarla y no estaba dispuesto, conocía demasiado bien sus pecados…si se iba la extrañaría y tampoco lo deseaba…quería un final dialéctico, donde ambas posturas se conciliaran, pero sólo existía en mi imaginación…en realidad, ni siquiera ahí…era una mentira tan descarada que incluso allí me daba vergüenza concebirla…
Intenté retomar mis pensamientos acerca de la pintura, pero no pude. Faltaba la intervención de Marambia para llegar a lo medular del asunto y desarrollar la idea. En ese momento me asustó lo mucho que me había acostumbrado a ella. Aquella no era la primera vez que necesitaba de su presencia para finalizar alguno de mis pensamientos, fenómeno que también vivía ella. Para bien o mal nos habíamos sincronizado y muchas veces actuábamos como un solo ente. Culpé de la situación al tiempo, pues llevábamos juntos más de lo que alguno de los dos imaginó y, probablemente, de lo que debíamos.
…los campos y Marambia en construcción…yo en construcción y Enrique se demuele…las vacas lechosas y Marambia…trocitos de pensamiento inconexos…se busca traductor o un cerebro que pueda funcionar por sí solo…sin ella y la horrible dependencia…el paisajista se pierde esta visión… ¿Quién será el idiota que no podrá entrar al baño por culpa de los amantes?…Nada más narcisista que hacer el amor frente a un espejo…demasiado tiempo conociéndola…demasiado…poco…nada…pinta los trigales con cuidado, usa el amarillo más oscuro…conserva el sabor a Marambia…siento celos…¿podrías retratar esos también?...
Atardeció y oscureció profundamente. Mis compañeros de asiento aún no regresaban y mis pensamientos seguían inconclusos. Un pequeño silbido me desvió de ellos. Era un tren de juguete que se encontraba bajo mi asiento y se dirigía hacia el pasillo. Aparecieron varios más, desde distintos lugares del vagón. Había de distintos tipos, diseños y colores. Estaban los clásicos, como salidos de películas de vaqueros, modernos, ultramodernos en monorriel y también estaban los que aún no se han creado. Todos poseían una particularidad hipnotizante: los rieles se armaban ante la venida del tren, desarmándose cuando pasaba y reconstruyéndose para continuar la vía. Eran pequeños trozos de durmientes que se repetían, permitiendo que los trenes se movieran de manera más libremente que los reales. Las diminutas máquinas estaban hechas con maestría. Los detalles se encontraban completamente logrados, de tal manera que los trenes a vapor dejaban una estela de humo tras de sí y se movían proporcionalmente más lentos que los eléctricos, dando la impresión de ser trenes pequeños, en vez de meras réplicas a escala.
15.7.07
No tengo ganas de hablar-t

Con la atropellante necesidad de escribir, de creerme Cortázar y describir mis paseos con la Maga, de ver puentes franceses, crear palabras y creer en el guión por escribirse, determinante de todos y que me asegura la inexistencia de la casualidad. Con juegos constantes y avances retrocedidos. Ires y venires de Maga en los labios, expresada en palabras sin sentido completo, que lo adquieren sólo al final de la tarde, cuando te paras del rincón del vagón y miras hacia atrás la partida del tren está por partir y yo invento cuentos de una línea con cariños que siempre acaban mal, porque no sé contar historias que terminen bien. Me descolocan sus finales, me parecen cuentos abiertos que puede llegar cualquiera a reescribirlos. Son puentes hechos de palabras y cuerpos girando con mentes a ratos pérdidas, buscando un norte o una brújula menos imperfecta que el simple sentido común. Aquí me encuentro contando una historia que no lo es, jugando con la oposición con la fuerza de los tirones de pelos y ojos hechos de deseos latentes, visibles en cada pestañear. En ellos veo una risa juguetona y me detengo a esperar. Esperar que creas en el silencio y que estaré ahí en el momento exacto de la muerte transitoria, devolviendo el tiempo hasta la estación de metro donde te encontré unas horas atrás, en un andén atestado de polillas comedoras de trenes y poemas de bolsillo.
16.6.07
Estertor (Babasónicos)

Olvidemos todo de una vez
así
hagamos un trato que podamos sostener
aquí
Acurruquémonos, mi amor
todo estalla en derredor
la miseria y su estertor nos mata
Acurruquémonos, mi amor
fulminemos el rencor
que sólo sobrevive del pasado.
Y ahora fue todo reducido a cenizas
no queda ni una sola pista
de lo que fue
no hay más.
3.6.07
La voz zumbido
Esquizofrenia permante
Vanal, agresivo y disconforme
Me cansa lo monos que somos
La mugre enfermante que escuchamos,
Las cosas por las que lloramos y no valen lágrimas
las caras que ponemos para aparentar ser alguien
Y las grandísimas mentiras que contamos
para desenterrar los muertos
Y bailar con ellos
Mientras los gusanos se los comen
Sólo por hoy logré zafarme de él
Idiota él que se cree exento
Imbécil el lleno de verdades
Se aferró al primer mojón que vio en el río
sólo por evitar la angustia de ahogarse
Abraxas se ríe de ti
Hoy converso con Abraxas
me muestra el cuadro que pinta
Esta vez el ave vuela sobre el mundo
y se deshace en cenizas sobre él
reparando lo roto al nacer
12.5.07
Pasas
Espalda arqueda hacia el norte
Contorsión perfecta
Un par de manos aferradas
A un lugar sin aire
Donde puedo verte tal cual
Y llorar
Y reír
Y ver
Como todos ignoran
Lo que para nosotros es tan obvio
Un paso más...
Remate, cierre y final
Un café para la alegría
Chocolate en los labios para nosotros.
26.2.07
Domingo en el taxi
Otra vez escuchando "New York" al final de la noche...
Esta vez no hay vacío...está todo en paz...
Ruido fuera. Silencio dentro.
Nuestro pacto siniestro es funcional
Al parecer todo va bien...
(Jugando eternamente: Quién se aburre primero?)
Entendiste como funcionaba la trampa
No dejaré mi posición, no dejes la tuya.
Repara lo roto.
Tantas veces como trozos tenga mi memoria.
Sé lo que fue, conozco lo que viene.
Por eso no me moveré de hoy.
(Jugando eternamente: Descifra el mensaje)
Al parecer todo va bien.
10.1.07
En Adrián creemos
(Adrián Dárgelos, lider de Babasonicos)
24.12.06
Tierra

La eterna roca
que no se hará arena jamás
la mañana larga del día nublado
La pérdida y la ida
Campos varios donde no encontré
otra cosa que pasto molido
el río esta frío
inidica que estás cerca
pero no lo suficiente
peor para ti y tus aspiraciones
serás polvo en los pulmones
serás cadáver descompuesto
serás idea que se fugó
Morderás la roca
te morderás a ti misma
con mi onda imaginaria te lanzaré lejos
botaré un par de cerros imaginarios
beberé el jugo de carbón que salga del derrumbe
sólo él será real
y aquí seguiré,
buscándote en la mina
como material que fue valioso para alguien
alguna vez
en ningún lugar
en algún desierto
ningún oasis
ningún cactus que salude
y preste un par de espinas
Busco vidrio regado en la arena
jugando a crear la auroras boreales
23.12.06
mnbvcxzasdfghjklpoiuytrewq1234567890
21.12.06
Tarde de diciembre
La danza y la salida triunfal
donde tropiezo
caigo a la fosa
entro al ataúd
para dormir unas horas
el cuerpo aún esta tibio
se parece a mí
usa una corbata como la que olvidé en casa.
Se la pido prestada para recorrer la playa
Sólo se escucha el mar gritando,
pidiendo que vaya con él.
Entre las rocas está mi sangre tiñendo las algas
En el agua todo es más dulce,
incluso el mar.
19.12.06
Crimen (Gustavo Ceratti)
¿Qué otra cosa puedo hacer?
Una rápida traición
Mi ego va a estallar
¿Qué otra cosa puedo hacer?
No lo sé
Ahora sé lo que es perder
Otro crimen quedaráotro crimen quedará
16.12.06
Canción autóctona del norte chileno (nunca supe el nombre)
13.12.06
De noche
un agujero negro a sus pies.
Un cadáver es succionado, se agarra del otro y le dice:
"No te llevo por amor ni odio,
así lo juramos
y así está escrito"
El otro le sonríe...
10.12.06
9.12.06
Pendejos varios
Creyeron mis cuentos, yo crei lo suyos.
Meamos en la vía pública
y la guardamos cuando vimos pasar la patrulla.
No éramos inocentes
ni tampoco amigos.
Fuimos un montón de pendejos mal paridos.
1.12.06
Si olvidé algo me avisan...
la distancia que prefiero mantener de él
y las excusas para ello,
que si bien son falsas no estoy dispuesto a soltar.
Cosa tuya si me entiendes o no.
El recuerdo recurrente de lo eternamente sujeto a reelabaroación.
Lo bueno, bonito y feliz que me asustaba
y el tiempo pasado hasta entender porqué.
El discurso que mascamos, porque en el fondo nos gusta repetirlo.
Los malos días, como se llega a ellos,
los regulares (los malos son mi culpa, éstos son de tu autoría)
y los buenos, por costumbre, más de los que reconoceré.
Las huidas espectaculares, los retrocesos, los casilleros con sorpresa.
Lanza de nuevo, seis y uno sales
con todos los demás te quedas donde estas.
Arma la figurita. Veremos que te da.
Si te resulta algo mejor me avisas,
por hoy la mía queda así.
28.11.06
Molestia intrínseca.
17.11.06
Un lugar...
Ambos somos invitados a la mesa de alguién más
que nos mira con recelo cada vez que tocamos el pan.
No me importa, tengo hambre...lo quiero todo...
adiós migajas y sobrantes.
La mesa y todo lo que hay en ella no es mío,
pero me lo llevaré igual.
De esta forma, puedo desabrochar mis zapatos,
rescostarme en la piedra y aún así dormir bien,
porque a la mañana siguiente,
al verte despertar entre estrellas muertas y flores marchitas,
sabré que tengo un lugar al cual llegar.
11.11.06
Chisté del Tomaté.
Era la hora del té.
La mesa la puso mi hermana, la coté.
En dos años a casa falté.
Terminé mi pan con tomaté
En silencio me largué.
Bang, bang to maté!
Te cité y falté.
Nunca me presenté.
de tu embarazo nunca me enteré.
Supongo, pensaste que te olvidé.
De un imaginario árbol de tomaté,
te colgasté.
Nuestro hijo ahí murió, sobre tierra café.
Bang, bang to maté!
Otro hijo tuve más despué.
mucho no le hablé
en su educación tampoco participé
y la infancia le negué.
La perdió trabajando en mi campo de tomaté.
Rápido creció y me robó hasta la fé,
para aspirar, quizás que cosa, yo no sé.
De puro cabrón, de la casa lo eché.
Bang, bang to maté!
Cuando pequeño, de mi abuela me alejé.
"Come tu pan con tomaté
toma té
y callaté"
decía la señora y cuando se murió me alegré,
pero sus lecciones siempre recordé.
Engordé comiendo pan con tomaté.
Disfruté mucho del té
y cada vez que debí hablar, me callé.
Bang, bang to maté!
Fue lo que le dijo un tomaté armado a otro tomaté.
Realmente, un mal chisté.
10.11.06
Risa.
El hombre dejó de reir, como si escuchara mis pensamientos. Se produjo un silencio largo y él clavó su mirada en mí. No sentí miedo ni presión, porque aún retumbaban mis pensamientos y la rabia me mordía los huesos. "Siente mi tristeza, Enrique. Llora mi soledad" se repetía una y otra vez en mi mente, como una cinta sin final. Esquivé su mirada, concentré mi rabia y lo volví a mirar. Debía hacerlo sentir como yo, nada me sería más grato. Él lo notó y volvió a sonreir. Fue allí, de golpe, cuando comprendí lo patético de mi discurso y lo enfermo que estaba ¿Por qué deseaba descargarme contra un hombre que me sonreía?¿Qué clase de ser era?
La rabia se volvió culpa y amarró aún más fuerte mis huesos. Me detuve espantado y Enrique me esperó. Aún así no me despegó la mirada.
Era necesario realizar el acto último de redención antes de seguir avanzando. Solté una carcajada que aún retumba en las calles de la ciudad. Caí al piso y puse las manos en mi abdomen, retorcido en hilaridad. Un par de lágrimas cayeron en el ataque de risa, pero fueron producto de la más pura alegría. Enrique reía conmigo y me acompañó hasta que pude caminar otra vez. Una vez que recuperé los colores del rostro, me dijo:
-Te hace falta experiencia, pendejo-
Y volví a reir, porque su insulto anunciaba las alegrías venideras y me pedía fe en el futuro. El tiempo de reir se encontraba cerca y lo de ese día no era más que una intuición, pero no quería más y tampoco deseaba recibirlo. Las cosas estaban bien como iban, porque así estaban escritas. Era feliz, los inmortales no me habían olvidado.
8.11.06
Puto Darwin
nada ha cambiado querida,
los peces aún nadan contra la corriente,
los pescadores los siguen atrapando,
y aún no sé sin son pelotudos o soñadores.
Porque nada cambia del todo
y nunca lograremos ir a la iglesia como buenos cristianos
por mucho que nos arrepintamos de nuestros pecados.
No habrá lugar en el cual descansar al final del camino.
La luz no es para nosotros.
El limbo será nuestro hogar.
Estamos muertos hace rato, querida
y tampoco tuviste la decencia de decirmelo.
¿Viste como nada cambia?
Puedo sacarme la máscara y tendré otra puesta,
aún no tengo cara y todos lo saben,
sigo siendo tan obvio como siempre.
¿Dónde está la evolución?
Puto Darwin, otro mentiroso más.
6.11.06
Palabra
Hazte presente, se el final verdadero de una serie de falsas llegadas,
ya no más voladores de luces.
Estamos viejos para la pirotecnia.
Al gato no le quedan más vidas...tan solo más muertes.
Así que gastará sus nueves muertes con tal de encontrar al menos una vida.
Espiral...no círculo, idiota.
Así se mueve el mundo, así me atrapa el mundo y así es como escaparé.
Dios vio que el círculo no era bueno y lo cambió por el espiral.
Y vio que el espiral si era bueno.
Porque es una obra preciosa de narrativa y unión del todo,
pero me tiene acá mascando las lauchas del gato que está encerrado en
su espiral de vidas y muertes.
Palabra, puta palabra...sácame del espiral
o golpéame y déjame inconsciente para
poder perderme en uno de sus giros.
Pero no te olvides del gato, también a él dale una solución,
porque no tiene culpa de que lo tome para mis ejemplos.